El acuerdo logrado entre el gobierno y las Farc en el segundo punto de la agenda sobre “Participación Política”, es un gigantesco y significativo paso adelante hacia la paz en el país. Se trata ni más ni menos que lograr un acuerdo para darle a esta guerrilla las garantías adecuadas para su transformación en organización política legal, después de 50 años de acción armada insurreccional. El acuerdo incluye la creación de circunscripciones electorales especiales de paz para las zonas marginadas de alto conflicto armado a través de las cuales los guerrilleros podrían llegar al congreso de la república, la aprobación de un estatuto de la oposición que le dé garantías a los partidos minoritarios para su accionar político, la ampliación y mejoramiento de los mecanismos de participación ciudadana en la vida institucional del país como la revalorización de los consejos de planeación nacional, departamental y municipal, las veedurías ciudadanas para la contratación pública, el fortalecimiento de los medios comunitarios y alternativos de comunicación social (radio, prensa y televisión) y en general el fortalecimiento de la democracia participativa.
Este avance ha despertado la airada réplica de la extrema derecha fascistoide que en realidad nunca ha sufrido el rigor de la guerra y en muchos casos ha actuado como buitre beneficiándose de ella. Para ser preciso me refiero a sectores como el uribismo cuyo crecimiento político se explica por la existencia de la guerrilla, la alta oficialidad de las fuerzas armadas tanto activa como retirada que en realidad nunca sale al monte a pelear, goza de excelentes salarios, se pensionan muy jóvenes y tienen un frondoso presupuesto de guerra que en algunos casos termina engordando los bolsillos de los generales corruptos, siendo muy pocos los que terminan sancionados por el estado.
Personajes como el procurador Ordoñez, que como Torquemada, cree que su misión es regresar el país a época feudales de dogmatismo religioso e intolerancia política. Dirigentes gremiales como el presidente de Fedegán José Félix Lafaurie, vocero de los latifundistas más reaccionarios, que siempre han sido los instigadores de la violencia contra los campesinos y los promotores del paramilitarismo criminal, buscando mantener privilegios abusivos.
Parece que las Farc han entendido que por la vía armada no llegará ningún cambio democrático al país y que antes por el contrario su existencia sólo favorece el autoritarismo, la extrema derecha, el estancamiento económico y muchas otras formas de violencia e injusticia para los sectores populares. De manera que bienvenido este avance que revive en los demócratas las esperanzas de paz, libertad, justicia y progreso.
http://www.lanacion.com.co/index.php/opinion/item/225465-esperanzador-avance-hacia-la-paz
Zona Music UFPS
MÚSICA QUE JAMÁS SE OLVIDA
12 nov 2013
ROCK CLÁSICO
El Rock clásico (Classic rock en inglés) es un formato o clasificación usado en el contexto de la radio y la industria fonográfica estadounidenses, el cual se ha empleado para categorizar artistas de blues rock, hard rock rock progresivo y soft rock surgidos desde fines de los años 60 hasta la década de 1980, mayormente aquellos que alcanzaron masividad. Esta denominación comercial es un derivado del llamado Album oriented rock más que un estilo en sí mismo, ya que todas las bandas y artistas de Rock clásicoposeían y poseen estilos propios que los identifican, e incluso muchos pertenecen a géneros diferentes.
La estación de radio KRBE de Houston (Texas) fue la primera, en 1983, en utilizar el término como se lo conoce actualmente; su programación consistía exclusivamente en canciones de artistas, desde mediados de los 60 hasta mediados de los 70, la fórmula pronto alcanzó popularidad y fue copiada por otras estaciones (las llamadas "Classic rock radios"), pasando el término (Classic rock) también a la industria como una etiqueta que designa artistas comercialmente establecidos que tuvieron su época dorada en aquellos tiempos (1960s y 70s). El término Classic rock no debe ser confundido con los artistas del Rock and roll clásico de la década de 1950, ya que fue acuñado con posterioridad, y no está específicamente relacionado con estos.
SALSEROS...ALGO DEL "GRUPO NICHE"
Varela, quien empezó su carrera musical en su natal Quibdó, se desplazó a Bogotá a mediados de los años 1970. Se desempeñó en múltiples oficios ajenos a la música, inclusive siendo cuidador de carros. Tiempo después, músicos de la localidad, viendo su talento musical y sobre todo su buena visión de negocios, conformaron el grupo, grabando su primera producción Al pasito para un sello disquero local conocido en el país por producir grabaciones de tipo instrumental (Discos Daro).
El Grupo Niche grabó su primer disco en 1979 en Bogotá pero no era una orquesta realmente constituida. Jairo Varela afirmó que realmente el Grupo Niche se organizó en 1981 cuando se grabó el álbum 'Querer es Poder' y fue conformado inicialmente por un puñado de músicos jóvenes del Chocó.1
Entre los músicos de las primeras generaciones del grupo se destaca el pianista cubano Antonio Oxamendi, quien fue uno de los arreglistas, junto con el trombonista Alexis Lozano (quien luego fundara la Orquesta Guayacán). De esa producción se destacan los temas Rosa Meneo y Pinta pa' qué.
La segunda producción el año 1981 se hizo con el sello Codiscos. Querer es Poder lanzó a la fama al grupo. La canción Buenaventura y Caney fue un éxito en la Feria de Cali y en la ciudad de Buenaventura y luego se escuchó en todo el Valle y en Colombia. También se escucharon las canciones: Mi mamá me ha dicho, Consejo de madre y Digo yo. (http://es.wikipedia.org/wiki/Grupo_Niche)
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